Valoración de mercado
Un informe con comparables reales, no con precios de anuncio. Es la base de todo: si el precio de salida está mal, lo demás da igual.
Vender no empieza cuando se publica el anuncio: empieza mucho antes, cuando se sabe qué tienes, cuánto vale de verdad y a quién hay que contárselo. De eso nos encargamos nosotros. Tú decides; nosotros preparamos, comercializamos, negociamos y gestionamos hasta la entrega de llaves.
Un inmueble mal presentado o con un precio mal calculado se queda meses en el mercado, y cada mes que pasa juega en tu contra: el comprador que lo ve repetido en los portales asume que algo falla y empieza a negociar a la baja.
Por eso preparamos la operación antes de sacarla al mercado. Revisamos la documentación, fijamos el precio con testigos reales de venta cerrada, cuidamos cómo se ve y cómo se cuenta tu casa, y solo entonces la publicamos. Las primeras semanas concentran la mayor parte del interés: esa salida solo se hace una vez.
Cuando nos das el encargo de venta, esto es lo que entra. Sin extras que aparecen luego y sin partidas que tengas que adelantar tú.
Un informe con comparables reales, no con precios de anuncio. Es la base de todo: si el precio de salida está mal, lo demás da igual.
A quién le encaja tu casa, cómo se le cuenta y en qué orden se mueve. Cada propiedad tiene su comprador; el trabajo consiste en ir a buscarlo.
Fotografía profesional, con la luz del día correcta y la casa preparada. La primera visita hoy ocurre en una pantalla, y dura tres segundos.
Escribimos el anuncio nosotros: qué se ve desde la terraza, cómo entra el sol, qué tienes a cinco minutos. Se vende lo que el comprador puede imaginar.
Publicación y mantenimiento en los portales inmobiliarios, con seguimiento de cómo responde el anuncio y ajustes cuando los datos lo piden.
Tu casa se lanza también a los grupos de colaboración entre inmobiliarias a los que pertenecemos. Muchas operaciones se cierran ahí, con el comprador de otra agencia.
Enseñamos tu casa nosotros, a gente que sabemos que puede comprarla. Ni desfiles de curiosos ni fines de semana perdidos.
Recogemos las ofertas, las ponemos por escrito y negociamos con tus intereses delante. Tú tienes toda la información; la decisión siempre es tuya.
Revisión y preparación de toda la documentación, y coordinación con notaría, Registro de la Propiedad y entidades financieras hasta la firma.
Seis pasos. Sabrás en todo momento en cuál estamos, qué toca después y qué necesitamos de ti, que casi siempre es poco.
Visitamos la propiedad, te escuchamos y entendemos tu situación: si hay prisa, si hay hipoteca viva, si hay más propietarios, si es una herencia. Sin compromiso y sin coste.
Estudio de mercado con testigos reales de la zona y propuesta de precio con su horquilla. Te explicamos el porqué de cada cifra para que decidas con criterio, no con corazonadas.
Recomendaciones para que la casa se enseñe en su mejor versión, reportaje fotográfico profesional y redacción de los textos. En paralelo, revisamos la documentación.
Publicación en los portales inmobiliarios y difusión en los grupos de colaboración entre agencias. Un único anuncio, un único precio, un único interlocutor.
Filtramos a los interesados, acompañamos cada visita y te informamos de lo que va pasando. Cuando llega una oferta, la negociamos y la formalizamos por escrito.
Arras, coordinación con notaría, Registro y banco, comprobación de cargas y de la cancelación de la hipoteca si la hay. El día de la firma no debe haber sorpresas.
La valoración es el primer paso y no te compromete a nada. Con ella sobre la mesa decides con datos si vender ahora, esperar o hacer algún cambio antes.
No es una condición comercial: es la única forma de hacer bien todo lo que has leído más arriba. Charo trabaja sola y limita a propósito el número de encargos que acepta, porque un reportaje, unos textos, una red de colaboradores movida a mano y unas visitas acompañadas no salen igual cuando llevas cuarenta pisos a la vez.
La exclusiva tampoco significa que tu casa la vea menos gente. Significa lo contrario:
«Empecé mi propio proyecto para ser un tipo de agente inmobiliario independiente y experto: uno que maneja pocas propiedades a la vez, porque esa atención y ese asesoramiento personal solo pueden darse cuando trabajas en exclusiva para pocos clientes.»
Charo Carracedo · APIVA 378
A veces la casa que se vende viene con una historia difícil detrás y con varias personas que tienen que ponerse de acuerdo. Esas operaciones se tratan con otro cuidado, y así las tratamos:
Aquí la valoración pesa más que en ninguna otra operación, porque de ella salen los números con los que todo el mundo tiene que estar conforme. La hacemos con máxima discreción y, cuando hace falta, nos coordinamos con tu abogado o con los abogados especialistas del Colegio de Agentes Inmobiliarios de Valencia.
Vendemos en Valencia ciudad —con Ruzafa entre nuestras zonas habituales— y en la provincia: Alzira, Algemesí, Carcaixent, Alberic, l'Alcúdia, Picassent, El Saler y la Pobla de Farnals. Somos una inmobiliaria en Valencia pequeña a propósito, y eso nos permite conocer de verdad las calles en las que trabajamos.
La mitad de nuestras operaciones se cierran con compradores extranjeros: holandeses en Carcaixent y en Ruzafa, americanos en Alberic, un comprador colombiano en Picassent. Atendemos en español, inglés e italiano, y eso amplía de forma real el número de personas que pueden comprar tu casa. Puedes ver las propiedades que tenemos ahora en venta para hacerte una idea de cómo presentamos cada inmueble.
No te vamos a dar un plazo, porque nadie honesto puede darlo. El tiempo depende del precio de salida, de la zona, del tipo de inmueble, de su estado y de cómo esté la demanda en ese momento. Lo que sí sabemos es qué alarga una venta: un precio por encima de mercado, unas fotos malas y una documentación que aparece tarde.
Lo que hacemos es concentrar el esfuerzo en las primeras semanas, que son las que concentran el interés, y revisar los datos contigo con honestidad si el mercado no responde como esperábamos.
Lo habitual, y nosotros te ayudamos a reunirlo y a revisarlo:
Si algo falta o está mal inscrito, es mejor descubrirlo ahora que la semana de la notaría. Esa revisión previa es parte del encargo.
Depende de tu caso, y por eso conviene calcularlo antes de poner un precio. Los que suelen aparecer son la plusvalía municipal (el impuesto sobre el incremento de valor del suelo, que corresponde al vendedor salvo pacto), la ganancia patrimonial en el IRPF del año siguiente —con exenciones como la reinversión en vivienda habitual o la de mayores de 65 años—, el certificado energético, la cancelación registral de la hipoteca si el inmueble sigue con carga, los certificados de la comunidad y los honorarios de la agencia.
Si no resides en España, el comprador debe retenerte un 3 % del precio a cuenta de tu impuesto. En notaría, salvo pacto, la escritura matriz es del vendedor y las copias del comprador; en la práctica se negocia.
Nuestros honorarios se acuerdan por escrito antes de empezar y se abonan al cerrar la operación: no adelantas ni el reportaje, ni los portales, ni la difusión.
Es un contrato por escrito, con un plazo determinado, por el que nos encargas la venta a nosotros como único interlocutor. A cambio, invertimos en tu propiedad desde el primer día: valoración, reportaje, textos, portales, red de colaboradores y visitas acompañadas.
La confusión habitual es pensar que en exclusiva la ve menos gente. Es al revés: la movemos en los grupos de colaboración entre agencias, así que trabajan con ella muchas inmobiliarias a la vez, pero con un mismo precio y un mismo mensaje. Antes de firmar nada te explicamos el plazo, los honorarios y qué pasa en cada supuesto, incluido el de que aparezca un comprador por tu cuenta.
Con testigos de operaciones cerradas, no con lo que piden los anuncios parecidos al tuyo. Lo que se publica es una aspiración; lo que se firma es el mercado. Sobre esa base pesamos ubicación y calle, superficie útil, planta, orientación y luz, estado de conservación, ascensor, eficiencia energética, gastos de comunidad y qué oferta compite contigo ahora mismo.
De ahí sale una horquilla y una estrategia: no es lo mismo salir alto y tener margen que salir ajustado para generar competencia entre compradores. Te explicamos las dos y decides tú. Puedes empezar por la valoración de vivienda en Valencia, que no te compromete a vender.
Cuéntanos qué tienes y dónde está. Vamos a verlo, lo valoramos con datos reales y te decimos con sinceridad qué haríamos con tu casa y qué no. A partir de ahí, decides tú.
También puedes llamarnos al +34 611 89 89 97, ver las propiedades en venta o conocer la formación y las credenciales de Charo.