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Vender la vivienda en un divorcio o separación

Vendemos la casa. No tomamos partido, no llevamos recados y no contamos nada a nadie. Trabajamos igual de bien para los dos, que es la única forma de que esto salga.

Nuestra posición

Somos neutrales, y eso os beneficia a los dos

En una separación es habitual que cada parte sospeche que el agente está del lado del otro. Lo dejamos claro desde el principio: trabajamos para vender la vivienda al mejor precio posible, que es lo único que os interesa a ambos por igual.

En la práctica eso significa que la misma información llega a las dos partes a la vez, que cada oferta se comunica a los dos, y que si uno nos pide que no le contemos algo al otro, la respuesta es que no.

Podemos tratar con cada parte por separado si preferís no coincidir. Es más habitual de lo que parece y no complica nada: las visitas, las llamadas y las decisiones se coordinan sin que tengáis que veros.

Las tres salidas

Qué se puede hacer con la vivienda

01

Vender y repartir

La más frecuente y, casi siempre, la más limpia. Se vende, se cancela la hipoteca que quede y se reparte lo que sobra según lo acordado. Cada uno sigue su camino sin vínculos pendientes.

02

Que uno se quede la casa

Compra la parte del otro mediante una extinción de condominio. Fiscalmente suele salir mejor que una compraventa normal, pero requiere que el banco acepte dejar a una sola persona en la hipoteca.

Cómo funciona
03

Esperar

A veces por los hijos, a veces por el mercado. Es una opción legítima, pero conviene decidirlo con una fecha y unas condiciones por escrito. Una casa en común sin plazo acaba siendo un problema.

Balcón de forja en una fachada del barrio de Ruzafa, Valencia
Por dónde empezar

Por el número, no por la discusión

Casi todas las conversaciones se atascan porque cada parte tiene en la cabeza un precio distinto, y ninguno se basa en datos.

Una valoración de mercado hecha con comparables reales de la zona deja de ser opinión y pasa a ser un punto de partida. A partir de ahí se puede calcular qué queda tras cancelar la hipoteca, cuánto le correspondería a cada uno, y si a alguno le compensa quedarse la casa.

Es un informe discreto: no lleva membrete que revele nada y se entrega a quien vosotros digáis.

Dudas frecuentes

Lo que más nos preguntan

Con la vivienda en común, la venta requiere el acuerdo de ambos. Si no lo hay, la vía es la extinción de condominio o, en último término, la judicial. Casi siempre sale mejor negociar: la vía judicial es lenta y el inmueble suele adjudicarse por debajo de su valor.

Si se vende, se cancela con el precio de la venta y se reparte lo que sobre. Si uno se queda la casa, hay que pedirle al banco que libere al otro de la deuda; el banco no está obligado a aceptarlo y valorará si quien se queda puede asumirla en solitario. Conviene preguntarlo antes de dar nada por hecho.

No necesariamente. Se puede vender de mutuo acuerdo en cualquier momento, aunque el procedimiento siga en marcha. Lo que sí conviene es que el reparto del dinero quede reflejado en el convenio regulador para evitar discusiones después.

Sí, sin problema. Coordinamos visitas, llamadas y firmas para que no tengáis que veros. Es habitual y no encarece ni retrasa nada.

Por nuestra parte, no. El anuncio no menciona el motivo de la venta y en las visitas no se da ninguna explicación sobre vuestra situación. La confidencialidad es un pilar del trabajo, especialmente en estos casos.

Con discreción

Cuéntanos el caso y te decimos qué opciones tenéis

Una primera conversación no compromete a nada. Y a veces basta para desatascar meses.